Así ha cambiado el confinamiento la manera en la que se alimentan los españoles

¿Cómo comemos ahora que pasamos más tiempo en casa?¿Nos damos más caprichos para compensar que no podemos salir o la preocupación por nuestra salud y bienestar nos ha hecho cuidar más que nunca nuestra alimentación? Las respuestas las encontramos en el estudio sobre la alimentación de los españoles durante el confinamiento encargado por Upfield España.  

El dato más relevante es si duda este: un 48% afirman que están comiendo más sano. En este momento somos claramente más conscientes de nuestro sistema inmunológico, por lo que desde el inicio de la cuarentena estamos incorporando en nuestra rutina hábitos de vida saludable: el gimnasio se ha trasladado al comedor, el yoga gana adeptos día a día y las despensas tienen más comida sana que nunca. De hecho, el 59% de los encuestados afirman que están comiendo más vegetales, mientras que el 28% consumen más alimentos ricos en vitaminas. Una forma muy sencilla de hacer que nuestra dieta sea más saludable es incorporar alimentos con omega 3 como el aguacate, las espinacas, los frutos secos o la margarina, que está siendo uno de los productos estrella del confinamiento a causa del crecimiento espectacular de la repostería casera, pues es perfecta para hacer bizcochos, pan, galletas… Las margarinas Flora están fabricadas a partir de aceites de semillas que contienen omega 3 y 6 de manera natural, por lo que son una fuente ideal para el consumo diario de esas grasas esenciales.

La investigación también arroja conclusiones muy interesantes sobre el consumo de carne. Hay un clara tendencia hacia comer carne de una manera más moderada, reduciendo el consumo. El 21% asegura estar dispuesto a comer menos carne y lácteos durante el confinamiento, y un tercio ha comprado más productos hechos a base de plantas. De hecho, el 30% afirma que seguirá consumiendo productos plant-based como la margarina Flora incluso después de que se levante el confinamiento. La explicación a este cambio en el comportamiento del consumidor no está solo relacionada con la salud, sino también con la sostenibilidad. La crisis sanitaria nos ha hecho más conscientes del impacto de nuestras acciones en el medio ambiente, y la industria cárnica se percibe como menos sostenible para el planeta que la vegetal. 

Como conclusión, un último dato: casi la mitad de los encuestados creen que han desarrollado nuevos “buenos hábitos” en su alimentación durante el confinamiento, y el 80 % tiene la intención de mantenerlos cuando las cosas vuelvan a la normalidad. Desde Flora aportaremos nuestro granito de arena para hacerlo realidad.

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