El poder de una alimentación más natural para estar más sano

El año pasado saltaba un curiosa noticia a la luz: los españoles se preocupan más por su salud cuando llega el mes de septiembre. Pues bien, estos días vivimos nuestra particular “vuelta al cole”, porque la crisis sanitaria nos ha hecho replantearnos la verdadera importancia de llevar hábitos saludables para que nuestra salud sea lo más fuerte posible. 

En los últimos años hemos visto como las palabras “veggie”, “flexitariano” o “running” se convertían en la nueva normalidad. Estamos recorriendo un camino hacia una vida donde no falta el deporte, con un consumo más moderado de carne y lácteos que está consiguiendo que compremos cada vez más productos vegetales. De hecho, durante el confinamiento la compra de frutas y hortalizas ha subido espectacularmente.  Por eso no es de extrañar que el próximo concepto que pronto incorporaremos a nuestro diccionario sea “dieta vegetal”. Se trata de una dieta basada en un mínimo de 80% de productos vegetales, como por ejemplo frutas, hortalizas o productos hechos con ingredientes de origen natural, como por ejemplo las bebidas de avena, los embutidos vegetales o la margarina. Se trata de llevar una alimentación más natural para llevar una vida más sana. Los productos vegetales han ganado mucha popularidad últimamente, y los estudios indican que son una de las gamas que más están creciendo en ventas en estos últimos meses. 

Llevar una dieta donde se reducen las proteínas animales para incluir más alimentos de origen vegetal tiene, como ya te imaginas, muchísimos beneficios, entre los que se encuentran la prevención de enfermedades cardiovasculares o de dolencias crónicas como la diabetes. Nos ayuda con alergias, el asma y otras dolencias degenerativas. Por otro lado, la calidad nutricional de las grasas vegetales consigue un aumento importante de los niveles de vitaminas, minerales y oligoelementos, que son indispensables para un buen desarrollo del metabolismo. 

Por ejemplo, un desayuno rico en vegetales podría ser una tostada con margarina, un vaso de leche de avena y unas fresas. Y esto es todo lo que este desayuno puede hacer por tu salud: 

la leche de avena es muy buena para las personas que padecen diabetes, puesto que contiene azúcares lentos. Es una gran fuente de fibra, su contenido en vitamina B te permitirá alejar el estrés y contiene ácidos grasos insaturados omega 3 y 6. La margarina también contiene estos dos tipos de ácidos, los cuales te ayudan a cuidar el corazón, ya que controlan el colesterol. Por último, acabar tu desayuno con una fruta como las fresas te ayuda a potenciar el sistema inmunitario, pues son una fuente importante de vitamina C. 

Comer más alimentos de origen vegetal es una nueva buena costumbre que no podemos dejar que desaparezca. ¡Comienza hoy mismo el cambio y mejora tu salud con el poder de una alimentación más natural y equilibrada!

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