Preguntas y respuestas sobre el pan hecho en casa

Los productos ecológicos, los alimentos orgánicos y los alimentos de origen vegetal como la margarina han dejado de ser productos nicho a tener un espacio destacado en los supermercados. Las aplicaciones para analizar la comida y los movimientos como el real food se han colado en nuestra vida cotidiana. Está claro que la nueva buena costumbre de los españoles es ser conscientes de lo que comemos. Y en España comemos mucho pan, concretamente 34,12 kilos por persona y año según los últimos estudios. ¿Por qué no hacerlo nosotros mismos, y asegurarnos de que es lo más saludable posible?

En este artículo responderemos a las preguntas más frecuentes para motivarte a hacer pan en tu casa y para que veas que si dejas volar tu creatividad, las recetas se multiplicarán. 

¿Es más sano el pan hecho en casa?

En el mercado hay panes de muchas calidades. Desde obradores totalmente artesanales a fabricantes industriales que realizan pan de menor calidad, con componentes como grasas saturadas y aditivos. Si te animas a hacerlo en casa, está en tus manos controlar los ingredientes que lleva el pan que comes diariamente. 

Por ejemplo, un análisis efectuado por la OCU ha observado una tendencia al alza en el uso de sal por parte de los mayoristas. Sin embargo, si usas harinas de calidad y una masa madre buena, con poca sal -o incluso sin ella- conseguirás un pan delicioso. Recordemos que la ingesta excesiva de sal eleva las cifras de tensión arterial y aumenta el riesgo de enfermedades coronarias y de accidentes cerebrovasculares. 

¿Es más sostenible?

Somos conscientes de la huella ecológica de los envases y de la distribución de los alimentos, pero ¿y de su producción? El pan en sí no contamina, pero los fertilizantes que se usan para cultivar el trigo sí. Un estudio de la Universidad de Sheffield revela que estos fertilizantes representan el 43% de las emisiones de gases de efecto invernadero que produce la producción del pan. En conclusión, cuando hacemos nuestro propio pan ponemos nuestro granito de arena para contaminar menos. 

¿Qué harina usar para una receta saludable?

Los básicos para hacer pan son harina, levadura y agua. Un truco: añade margarina Flora Original a la mezcla y conseguirás una acabado esponjoso de la manera más sana, ya que es 100% vegetal, sin conservantes, sin gluten y tiene omega 3 y omega 6. 

Dependiendo de cuáles sean tus necesidades nutricionales deberás escoger un tipo de harina u otra. Aquí van algunos consejos: 

(infografía)

-Harina de espelta.
Panes más digestivos y más respetuosos con el medio ambiente porque para producirla no es tan necesario el uso de pesticidas, fungicidas y herbicidas.

– Harina de quinoa. 

Panes con muchas proteínas y sin gluten.

– Harinas de legumbres

Panes con hierro y proteínas, ideal para celíacos, veganos y los más perezosos a la hora de comer legumbres.

– Harina de garbanzo

Panes con sabor, textura y color intensos que llenan más que los de cereales.

– Harina de lino o de linaza

Panes con alto contenido de fibra.

– Harina de almendra

Panes con minerales, vitaminas y antioxidantes.

– Harina de castañas

Panes con excelentes valores nutritivos y un sabor diferente.

¿Se tarda mucho en hacer pan casero?

A esta pregunta la podemos responder con otra pregunta: ¿qué pan quieres? Los panes industriales suele hornearse en 1 hora. Pero a medida que aumentamos los tiempos de leudado y reposo, los panes serán mejores. Hablamos de 2, 3 y hasta 6 horas de duración.

¿Hace falta una máquina especial?

Las herramientas básicas que necesitas son tus dos manos. Sí, aunque existen máquinas panificadoras que mezclan, amasan, fermentan y hornean, puede ser muy divertido amasar en familia. El resto son básicos de cocina: balanza, un cuenco grande y profundo, paños de cocina para que la masa no se reseque al reposar, una rasqueta de plástico para cortar la masa y un cúter para hacer los cortes en los panes. 

¿Te hemos motivado a hacer tu propio pan? Esperamos haber despertado tu curiosidad y te invitamos a seguir visitando nuestro blog y sumando nuevos buenos hábitos a tu alimentación saludable.

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